Los motores de los camiones tambien se averian

Algunos creen que los camiones son vehículos que poco se averían o que las fallas no son tan graves como las de un coche común. La realidad es completamente diferente, ya que pueden presentar averías más graves y continúas, debido al tipo de trabajo que realizan. Una irregularidad en el motor que no sea atendida podría destruir la máquina. Algunas de las averías son:

Aceite oxidado: entre temporadas, los camiones suelen estar un tiempo aparcados. Cuando ese periodo es demasiado prolongado o no son utilizados con frecuencia, se crean burbujas, debido a que esa falta de uso hace que entre aire al aceite. Ellas impiden que se lubrique la máquina correctamente y eso le produce un comportamiento errático o que se dañe. En este sentido, lo ideal es que se le realice el cambio de aceite antes de volver a ponerlo en funcionamiento.

Humo negro: casi todos los camiones tienden a emitir más humo que los coches comunes y su olor es más desagradable. Cuando el humo es demasiado oscuro, hasta el punto de verse negro, es muy probable que se deba a un desequilibrio en la proporción de las partes que componen la mezcla de la combustión; con frecuencia, lo que ocurre es que la parte de gasóleo es mayor que la de aire. Otra causa posible es que la válvula EGR esté defectuosa. Incluso pueden ser diferentes razones al mismo tiempo.

Calefactor defectuoso: la mezcla de la combustión de los camiones se enciende por medio de una bujía de precalentamiento y un calefactor de alta resistencia. Cuando ese calefactor se daña, la máquina no encenderá sin importar lo que haga; y en caso de que la temperatura ambiental sea baja, la situación es peor.

Ruido: al pensar en un camión lo primero que viene a la mente de la gente, además de su gran tamaño, es el ruido que producen. Cuando ese sonido es generado por fallas, es más notorio todavía. Con frecuencia el problema proviene de los inyectores de combustible; lo cual es un hecho, si el rendimiento del motor disminuye o si se pierde el equilibrio de la compresión.

En un camión los riesgos por no atender una falla son mayores, pero a muchos se les dificulta hacer las reparaciones pendientes. Si estos gigantes se descuidan, se pueden acumular las averías y volverse graves o que se generalice el daño. No pierda su camión por falta de dinero para su reparación, opte por desguaces piezas segunda mano.

Carmen